Quito, 1º de febrero 2012.

El proceso que he vivido en la casa del pre- noviciado Sagrados Corazones ha sido , un verdadero encuentro con el Dios de la vida y un reconocimiento total de Jesús que es el que mueve todo en mi, ya que es por él que estoy aquí y él es quien me motiva cada día, a través de su palabra, las personas, los hechos y acontecimientos para poder continuar este camino, en el   que he ido descubriendo su gran amor, amor trascendente, con dolor, con sacrificios, con lagrimas pero que a la vez él ha hecho de esto, suave el dolor, lento el sacrificio y dulce las lagrimas.

Las experiencias que tengo de este tiempo de formación han sido muy significativas, en mi vida he sentido la mano de Dios en cada una de estas experiencias, todo esto me permite pensar en que todo lo ha puesto Dios en mi y que lo único que puedo yo ofrecerle es mi pecado y mis debilidades, y es desde ahí que yo quiero continuar y responder al llamado que él me ha hecho, porque en mi fragilidad lo encuentro y lo siento como aquel que me abraza y me consuela sin reparos.

Por todo lo vivido, quiero agradecer a la provincia por el apoyo y el cariño que me han dado, a mi maestra Leini María quien ha sido la que me acompañado durante esta primera etapa de formación y la que me ha ayudado y facilitado muchas herramientas para conocerme, amarme y valorarme y superar varios aspectos de mi vida los que me han permitido conocer y acercarme más a la persona de Jesús sobre todo a través de la vida de oración, y la vida comunitaria.

Mis queridas hermanas cuento con sus oraciones, para que esta nueva etapa que voy a iniciar siga siendo llena de ese amor desbordante del Señor, que lo único que pide y espera de nosotras es que seamos felices.

Unidas en los Sagrados Corazones de Jesús y María

Con inmenso cariño y gratitud

Ximena Cueva