X SEMANA TEOLOGICA DE LA VIDA CONSAGRADA

Del  17 al 21 de octubre del 2018, en la Unidad Educativa Sagrados Corazones de Rumipamba, se realizará la X Semana Teológica de la Vida Consagrada, con el Tema: "El Coraje de Amar". , porque “nada podrá apartarnos del amor de Dios” (Rm 8, 39)

El “Equipo de Reflexión Teológica” de la CER va compartiendo, a lolargo de muchos años, su búsqueda con toda la Vida Consagrada del Ecuador y de América latina, con la esperanza de contribuir en el dinamismo de nuestra opción y actualizar nuestra consagración. Además de compartir algunas reflexiones que iluminen la realidad coyuntural de nuestro país y de nuestra Iglesia, también tratamos de acompañar a comunidades, congregaciones y regionales con la fuerza del espíritu, en medio de nuestras debilidades, confiados que “él hace nuevas todas las cosas”. Así vamos preparando y acompañando también las “semanas teológicas” con fascinación (1ª: 2009), pasión (2ª: 2010), misión (3ª: 2011), con la palabra (4ª: 2012), por la puerta de la fe (5ª: 2013), con la alegría de vivir consagrados/as para el Reino (6ª: 2014) y viviendo en el corazón de Dios (7ª: 2015), con misericordia (8ª: 2016), saliendo al encuentro de la vida con esperanza (9ª: 2017), y en este año pidiendo al Padre que nos dé su espíritu para tener el “coraje de amar”.

Teniendo en cuenta los acontecimientos eclesiales del Congreso misionero en Bolivia, el Sínodo de Jóvenes en Roma, la convocatoria para el Sínodo de la Amazonía y alimentados por las exhortaciones del Papa Francisco, desde hace unos meses venimos reflexionando sobre los signos de apatía e indiferencia que nos circundan, los escándalos y provocaciones de la sociedad e Iglesia, la capacidad de reacción de personas y pueblos frente a la opresión… pero también sobre el kairos

El coraje de amar - Nada podrá apartarnos del amor de Dios (Rm 8, 39), que descubrimos en las culturas y en tantas personas que se entregan proféticamente por el Reino en la concretez de sus vidas y en el silencio de sus compromisos creyentes. Damos gracias a Dios por el coraje de muchas personas para amar a pesar del odio, construir la no violencia a pesar de tantas agresiones, permanecer en la honestidad a pesar de tantos titulares de corrupción. Es el coraje que viene de Dios, que se mantiene por su Espíritu y que podemos ver en el mismo Jesús.

Para la reflexión, diálogo, discernimiento y oración-celebración de cuantos tienen en sus manos estos módulos, les entregamos unas páginas de realismo esperanzador y de espiritualidad creativa, fruto de un proceso  comunitario (en equipo) que nos ayuda a compartir y contagiar “la vida religiosa que queremos” para nuestro mundo y nuestras congregaciones. En este sentido les compartimos estos cuatro temas:
1) El coraje de amar la realidad
2) El coraje de amar la vocación
3) El coraje de amar la fraternidad
4) El coraje de amar la misión

El coraje puede tener expresiones amargas de malestar y se manifiesta en las iras frente a lo que no es posible y los demás no nos ofrecen; pero también puede significar valentía, fuerza, espíritu, decisión, sacrificio, entrega por alguna causa que merece la pena, por una persona que llena el corazón y por una vida que da la vida. Hoy queremos pedir el coraje de amar por encima del miedo, la indiferencia o la frustración. Tener coraje para amar, porque estamos llenos de lo que hemos recibido gratuitamente del Señor, y porque el mundo está
“ansiosamente sediento” de un amor que lo llena todo, porque se vacía del todo. No pretendemos buscar héroes sino testigos, porque el amor no se exhibe, solo se entrega con generosidad y pensando en el bien (no en el aplauso) de los demás. El coraje que necesitamos está por encima de cualidades sobrehumanas y muy por debajo de espiritualidades viscerales.

El coraje de amar lo podemos ver en las maneras concretas de afrontar la realidad de nuestro próximo y de los lejanos, de los conflictos y de los pecados, de las crisis y de los crecimientos. Buscamos que nuestros contextos sean kairós más que fatalidad, presencia actuante del Dios de la vida.

El coraje de amar se recibe en la vocación a la vida, a la fe, a la libertad y a la comunidad. Es el regalo de Dios que se convierte en desafiante compromiso cotidiano o extraordinario. Porque no tenemos mejor vocación que actuar con el mismo coraje de Jesucristo y de sus seguidores, que amaron hasta dar la vida.

El coraje de amar se expresa de muchas manera, pero especialmente en las relaciones fraternas que vamos creando y recreando entre nosotros/as, con los que nos rodean y con todo lo que nos circunda y donde nos sembramos, como planta de vida en tierra de todos. La fraternidad universal es también la fortaleza testimonial de la vida consagrada que comienza y acaba en Dios, pero que acompaña permanentemente a los que optan por amar. No hay amor más grande que ser y hacer hermanos…

El coraje de amar se manifiesta en las periferias existenciales, saliendo de sí mismo hacia el otro y los otros. Porque tenemos la decisión de “estar con él e ir donde él quiere ir”, con los que más sufren y con los que más le necesitan; allá donde no existen muchas distracciones mundanas o donde nadie llena el corazón hambreando amor. Es la misión profética y agápica que se necesita en el mundo, para ser motivo de esperanza más que de escándalo; más signos de vida que resignación religiosa; más amor que emociones autocomplacientes. Es la misión de Jesús.

Con estos cuatro módulos esperamos contribuir a la reflexión y oración de cada uno de los/as consagrados/as del Ecuador, las congregaciones, las CER Regionales u otras instancias de la vida contemplativa, institutos seculares y laicos/as que sintonizan con la insistencia del papa Francisco y el clamor del mundo. La reflexión y oración personal o compartida, privada o pública, entre pocos o en grupos amplios… nos conduzca con ánimo y esperanza hacia la “10º Semana Teológica de Vida Consagrada del Ecuador”.  

Gracias por su acogida.